España, donde hay más de 300 políticos imputados, se ha convertido en un país en el que la corrupción y el fraude ya preocupan más que la sanidad o la educación, a pesar de que ambas están sujetas a severos recortes presupuestarios que derivan en una peor calidad de tales servicios básicos.
vía Europa Press – Resultados de búsqueda