Madrid, 10 ago (EFE).- Mientras el sacerdote Miguel Pajares empieza a ser tratado de ébola, éste sábado se conocía la muerte de la religiosa congoleña Chantal Pascaline, que había quedado en Monrovia (Liberia). "Lo lógico sería repatriar a otras personas que se hayan contagiado", afirma la enfermera Pino González, de Médicos del Mundo, que lucha contra la enfermedad en Sierra Leona.