La Paz, 5 may (EFE).- Los médicos y los empleados de la salud pública ven con desconfianza el anuncio del presidente boliviano, Evo Morales, sobre la suspensión del decreto que aumenta su jornada laboral de 6 a 8 horas, y le exigen anularlo definitivamente para cesar la huelga que comenzaron hace seis semanas.