Huelva, 16 feb (EFE).- Unas notas de un teclado, los primeros acordes de una canción y Roberto, un onubense de 13 años, se transforma, comienza a sentir y a disfrutar de una vida que vive con más obstáculos de los habituales debido a su autismo, y con la que consigue comunicarse a través de la música, su “inspiración”.
vía Noticias de Salud – Yahoo! Noticias